Una curiosa cita

octubre 23, 2008 at 12:23 pm (Uncategorized)

“Pero ¿por qué son malos los hombres? Cómo me sorprende este mundo. ¿Por qué se dejan llevar de inmediato por el odio, la rabia? ¿Por qué les encanta vengarse, hablar al punto mal de uno, cuando no van a tardar en morir, pobrecillos? Que esa horrible aventura de los humanos, que llegan a esta tierra, ríen, se mueven, y de repente dejan de moverse, no les haga ser buenos resulta increíble. ¿Y por qué te contestan enseguida mal, con voz de cacatúa, si eres dulce con ellos, lo que les mueve a pensar que no eres importante y por lo tanto resultas inofensivo? Lo que hace que muchos tiernos deban fingir ser malos para que les dejen en paz, o incluso, cosa trágica, para que les quieran. ¿Y si nos fuéramos a la cama y a dormir horrendamente? Perro dormido no tiene pulgas. Sí, vamos a dormir, el sueño tiene las ventajas de la muerte, sin su pequeño inconveniente. Instalémonos en el agradable ataúd. Cómo me gustaría poder sacar (como se saca el desdentado la dentadura postiza y la pone en un vaso junto a su cama), sacar mi cerebro de su caja, sacar mi corazón demasiado palpitante, pobre diablo que cumple demasiado bien con su deber, sacarme el cerebro y el corazón y sumergir a esos dos pobres millonarios en soluciones refrescantes mientras yo duermo como ese niño que nunca más seré. Cuán pocos humanos hay y cuán súbitamente se queda el mundo desierto.”

Albert Cohen

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El baile

octubre 16, 2008 at 10:19 am (Uncategorized)

Has acudido alguna vez a un baile con tus menos distinguidos recuerdos? a bailar un valls con la memoria?

Yo lo hice, y no me arrepiento, con cierta inquietud me vesti con mis mejores galas y una bonita mascara de carnaval y acudi a la calle sin nombre a ver que me esperaba.

Al principio la curiosidad vencio al nerviosismo, durante un par de horas me entretuve viendo sin que me vieran, me complacio saber que fui el unico disfrazado a la fiesta, fue divertido confieso.

Entre charlas banales y pasos de baile el tiempo parecia correr desenfrenado, quizas por eso solo tres personas se dieron cuenta de lo que paso.

La vi en el centro de la sala, parecia perdida y enseguida me gusto, parecia completamente fuera de lugar, sonriendo tras una sugerente mascara veneciana, me acerque hacia ella, quien no tardo en reconocerme.

Me saludo con un calido beso entre los labios de porcelana, y entonces sucedio, de las mascaras brotaron dos lagrimas… Las mascaras no lloran susurre. Fue entonces cuando tres personas se dieron cuenta, eramos los unicos en esa fiesta que no llevabamos disfraz.

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Habia una vez (parte final)

octubre 15, 2008 at 12:04 am (Uncategorized)

Durante un tiempo, quizas demasiado, el niño y el zorro fueron felices, disfrutando de su compañia, jugaban alegres ajenos a la desgracia que se cernia sobre sus cabezas.

Ninguno de los dos se percato de la oscura sombra que los perseguia en silencio, sin prisa, pero sin pausa.

Un dia, cuando volvian de jugar en los mares de sal de Ghaeron la bruma les envolvio en cuestion de segundos, el niño se asusto y llamo a gritos a su amigo, pero cuanto mas gritaba, mas consciente era de que se alejaba por momentos.

-Siempre estare aqui! grito el animal, mas el niño supo enseguida que no era cierto, las lagrimas inundaron su rostro pero no le impidieron ver el ultimo destello de los ojos de su amigo.

Cansado y sintiendose mas solo que nunca encontro fuerzas para continuar con la mision que tantos años atras le encomendaron.

Y asi paso tras paso llego a palacio, al principio nadie reconocio al imponente guerrero que alli aparecio y dos nerviosos guardias salieron a interceptarle.

-Dejadle pasar. Se oyo imponer al rey.

Podria reconocer esa mirada en cualquier lugar, los ojos de un niño demasiado viejo. Asi que al final la encontraste, por fin podras ser caballero como te prometi.

El niño suspiro, -nunca existio tal estrella señor, y ya no quiero ser caballero.

Dos dias despues los sabios vaticinaron la caida del reino, dos meses despues se cumplio.

Y asi comenzo la historia de Orem Ap Avonap, el Reyecito, el tejedor de sueños. Dicen que jamas olvido a ese zorro, aunque la mayoria duda de que hubiese existido alguna vez…

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Gñe!

octubre 13, 2008 at 10:29 pm (Uncategorized)

Acercame esa brocha que voy a pintar el cielo con lunares verdes para que los cerdos bailen con los lobos y me inviten a un gin-tonic.

Voy a darle la vuelta al everest para jugar a la peonza y dar vueltas hasta caerme de culo.

Voy a pintar los oceanos de fucsia con rayas amarillas para que los delfines puedan ponerse el pijama y no desentonar.

Voy a gritarle que me encanta a un lemur a ver si quiere jugar conmigo al parchis.

Voy a esconderme del sol para tomar cafe y fumar cigarrillos con la luna.

Voy a jugar hasta el que mundo se termine.

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