Madre (parte 3)

junio 29, 2012 at 11:56 am (Uncategorized)

Miles de personas seguían llegando a Calcuta cada dia. Virlomi estaba angustiada, conocía a Han pero aun asi, era Chino. Virlomi no olvidaba lo que había sucedido en Tailandia.
Su pueblo la necesitaba, estaban mas que enfadados, pero no tenían armas ni mucho menos el entrenamiento necesario para sobrevivir. La guerra no era una alternativa.
El ruido de helicoptero le sobresaltó, los indios no tenían helicopteros. El ejercito chino habia tomado el control aereo.
Cuarenta soldados de elite escoltaban a Han, pero el sabía perfectamente que si empezaban a disparar no saldrían vivos de alli. La tienda de Virlomi se encontraba en el centro de un campamento de cientos de miles de fieles enfervorizados.
Virlomi le vió llegar entre robustos soldados chinos, el uniforme le sentaba bien. Le hubiera parecido mas guapo que nunca si no fuera por su mirada. Tenía miedo.
Nunca había visto a Han con miedo, eso le asustó mas que nada. Intentando reponerse saludo con sorna. Hot Soup.
Han Tzu arrugó la nariz, odiaba ese mote, odiaba lo que habia venido a hacer pero sobre todo, tenia miedo de que ella pudiera rechazarlo.
Virlomi era lista y amaba demasiado a su pueblo, asi que con mas gusto de lo que quiso admitir aceptó sin pestañear. Han seguia ante ella arrodillado y sujetando el anillo.
Se fundieron en un gran beso entre el atronador bramor de la multitud. La madre India y el padre Chino se unía. La mitad de los seres humanos de la tierra en manos de una pareja de adolescentes.
Peter Wiggin seguia el noticiario desde Brazilia, el gran imperio asiatico se levantaba. Pero no temía, sabía que no podía estar en mejores manos.

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La Diosa (parte 2)

junio 29, 2012 at 11:55 am (Uncategorized) (, , , , )

Virlomi continuo su viaje hacia Calcuta envuelta en sus pensamientos, tras su entrenamiento en la escuela de batalla no había pensado volver a casa, ahora China había invadido a la India y eso lo habia cambiado todo.
La nostalgia la invadió al pensar sobre el comandante Han, no hacia mucho habían sido compañeros y algo más y ahora dirigía a 600 millones de soldados chinos que ocupaban India, pero lo peor de todo era que su pueblo permanecía durmiente. Virlomi caminaba para despertarlos.
Cuando Virlomi llego al siguiente pueblo a repetir por enesima vez su ritual se sorprendió, esta vez un monton de piedras bastante considerable tomaba el centro del camino.
Unas niñas pequeñas se acercaron a tirar unos guijarros y Virlomi les pregunto. -Es la muralla de la India. Dijeron con rotundidad, malinterpretando la expresion de Virlomi continuaron. -¿No lo conocias? Nos lo enseño la Diosa, ahora lo hacen en todos los pueblos. Virlomi sintió como algo bullía por sus entrañas. Su gente empezaba a despertar.
Al principio nadie pareció entender su importancia, pero pronto los montones de piedras empezaron a crecer por todo el país. Crecieron tanto que los camiones chinos empezaron a tener problemas. Asi que Han Tzu ordenó. Y la fuerza del imperio chino derribó de un plumazo la gran muralla India.
A la mañana siguiente, se levantaba desafiante una muralla el doble de grande. Han hervía de furia, no paraban de llegar noticias, los caminos seguían bloqueados y lidiar con 600 millones de soldados sin suministros se estaba empezando a convertir en un problema. De repente sintió todo el peso del imperio del cielo en sus hombros. Al fin y al cabo, solo era un chico de 15 años.
Pero Han Tzu no era solo un chico, era el general de la mayor invasión conocida por el hombre y no podia dejar que su telón de bambu se tambaleara. Tomo su decisión con crudeza. -¡Que derriben la muralla y ejecuten a cualquiera que ose coger una sola piedra!.
No tuvo mucho que esperar para conocer la consecuencia, la India se levantó. Han había conquistado India sin apenas haber pegado un solo tiro, los indios habían demostrado ser un pueblo pacifico y sumiso pero ahora rugían con una rabía que nunca antes habían conocido.
No paraban de llegar mensajes, la inteligencia china informaba sobre una concentración multitudinaria en Calcuta como nunca se había visto, tambien llegaron mensajes sobre ella. La Diosa de la India la llamaban. Han Tzu se estremeció.
Cuando los satelites lo comprobaron Han sintío que ya era demasiado tarde. Esa chiquilla de ojos brillantes. Sintio una punzada en el pecho. Virlomi. Han repasó la situación, 600 millones de soldados aislados y sin suministros. 2000 millones de indios desarmados y Virlomi. Va a ser un baño de sangre.

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Una huerfana (Parte 1)

junio 27, 2012 at 11:50 pm (Uncategorized)

La niña llegó cuando los campesinos ya estaban recogiendo, estaba delgada y tenia los ojos oscuros y brillantes. Nadie le prestó demasiada atención cuando dejo una pequeña piedra en el centro del camino.
Virlomi, pues asi se llamaba la chica, continuo el camino y se dirigio hacia la pequeña plaza, suspiró con alivio tras comprobar que los soldados chinos no habian llegado hasta alli.
Con una voz dulce pero firme pidio trabajo a cambio de un poco de comida y un sitio donde dormir, las cosas no estaban demasiado bien desde la invasión, pero al fin y al cabo eran indios y supieron comportarse con la joven huerfana.
Durante los dias siguientes, Virlomi ayudo en el pueblo en lo que pudo y se gano la confianza y el cariño de sus habitantes. Un dia, tras volver de coger agua en la fuente una joven curiosa le pregunto, pues se habia fijado que cada vez que pasaban por el camino a la fuente Virlomi dejaba una piedra en el camino. Virlomi sonrió. -Es la muralla de la India, lo he visto hacer en otros pueblos.
Al dia siguiente Virlomi hizo su macuto y se despidio de los aldeanos pues sabía que los tiempos eran duros y no queria abusar de su hospitalidad.
Miró sus zapatos desgastados y suspiró, tenía mucho camino por recorrer hasta el proximo pueblo. Mientras se alejaba se cruzó con unas lavanderas que volvían de la fuente. Las vió dejar unos guijarros en el camino y se giró para despedirse con una gran sonrisa.
Horas después Virlomi llego a la siguiente aldea, estaba anocheciendo. Nadie le vio dejar la pequeña roca en la calzada.

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El paseo del ciego

junio 22, 2012 at 3:38 am (Uncategorized)

A veces llega un momento en la vida de un hombre en el que pasa de ser una carga para si mismo, a una carga para los demas. Yo no era tan viejo como otros, pero habia nacido ciego. Ademas, pense mientras pasaba la lengua por mis desgastadas encias en las que dominaba un solitario diente, tengo una ultima cosa pendiente que hacer. Me dormi con una sonrisa de esas que ya apenas recordaba.
Cumpliendo con la tradición, desperte antes del amanecer y uno por uno fui despertando a mis seres queridos, al despedirme escuche sus lagrimas caer, pero en cuanto sali por la puerta escuche suspiros de alivio. Me despedian con honor, igual que con honor marchaba yo, sabiendo que mi tiempo habia terminado.
Nunca habia salido de mi pueblo, vereis, la vida de un ciego a veces puede ser tan complicada como uno puede suponer. Asi que cuando di mis primeros pasos en el camino, senti un hormigueo por el cuerpo que no supe identificar pero me revitalizo, cuando los rayos del sol empezaron a calentarme la espalda senti que habia rejuvenecido 20 años.
Pero sentirlo no lo convierte en cierto, unas cuantas horas despues, o eso pensaba yo por como empezaba a picar el sol, me encontraba exausto y me detuve a comprobar mis doloridos huesos y examinar las ampollas que proximamente tendria. Entonces el suelo empezo a vibrar.
Probablemente solo un rastreador experimentado o un ciego podrian notar aquellos pequeños detalles, enseguida supe que se acercaba un carro, me repuse y espere al borde del camino.
Tardo mas en llegar de lo que habia esperado, un burro rebuzno y respire aliviado, todo el mundo sabe que los burros hacen buena compañia de la gente honrada. Asi que sonrei mostrando mi diente y salude de un grito.
Eran unos campesinos bastante humildes pero como habia previsto lo bastante honrados como para invitar a un viejo a comer, enseguida prepararon sopa de ajo y pan duro, moje mi pequeño currusco de pan y empece a hablarles sobre las manzanas.
Eran mas inteligentes de lo que supuse en el primer momento, conocian bastante bien a las manzanas, hablaban de verdes y rojas, de marrones y moradas, pero en cuanto empece a explicarles lo entendieron rapido.
Vereis, hay mucha sabiduria encerrada en las manzanas, pueden ser duras, blandas, dulces, acidas… Puedes hacer cientos de cosas con manzanas, sidra, vinagre, tartas, mezclarlo con bosta para el campo e incluso para premiar un caballo al que tengas que esforzar demasiado. Conocer a las manzanas es un sintoma de gente inteligente aunque poco tenia que ver con eso colores de los que me hablaban.
Con el estomago lleno y la lengua caliente me senti mas animado para seguir por el camino, pasaron horas, me canse, volvi a empezar y a cansarme de nuevo y seguia sin encontrarme a nadie asi que cuando el suelo empezar a vibrar de nuevo no preste demasiada atencion.
Llegaron mucho antes de que me hubiera preparado, eran caballos, muchos, venian al galope, aun peor. Intente adoptar la postura mas insignificante que pude recordar, llegaron hacia mi y se detuvieron levantando una nube de polvo. Me puse a toser sin control, no recordaba cuando habia sido la ultima vez que habia bebido algo. Las piernas me fallaron y cai al suelo.
Me desperte segundos despues y ya estaba rodeado, no podia estar seguro pero todos conociamos las historias de tan al norte del camino. Me preguntaron que si sabia quienes eran. Conteste que si, los doce sangrientos. Estallaron en carcajadas, una grave voz carraspeo y todos enmudecieron.
Me preguntaron, asi que les hable de manzanas, pero esos hombres no sabian nada de manzanas, como iban a entender mi deseo, mi ultima voluntad.
Rosas del invierno en efecto, asi las llaman. Termine de contestar servil mientras le hablaba a un cerdo de las margaritas. Que iban a saber ellos de las manzanas de Guffin.
Mira viejo, contestó la voz grave, yo no he oido nunca hablar de esas manzanas, pero tenemos un grave problema contigo. Has visto nuestras caras. Esta vez fui yo el que rompio a reir.
Me dejaron marchar, no podia creer en mi suerte, pero al fin y al cabo eran los bandidos mas sangrientos de la zona. Me gire cuando escuchaba: Toma tu manzana. Un puño salio de la nada y me impacto en la cara rompiendo mi ultimo diente, note el sabor de mi propia sangre entre zumo de manzana, no habia sido un puño, habia incrustado una manzana en mi boca, una de esas pequeñas y acidas que se daban a los caballos, demasiado dura para un anciano que acababa de perder su ultimo diente.
Para que la leyenda perdure gritaron entre risotadas y entonces se marcharon, dejandome ahi, solo y ensangrentado.
Casi sin fuerzas abandone el camino, camine y camine sin rumbo, me cai, me raspe y sangre un centenar de veces. Maldiciendo y lamentando mi maldita ceguera y mis ansias de una Manzana, no podia morir en paz como los demas viejos no, no podia haberme alejado un poco y echarme a morir. Tenia que acabar ensangrentado y dolorido por culpa de una manzana.
Asi que me derrumbe y sin distinguir entre el dia y la noche delire sobre manzanas, pero mi espiritu no se resistia a marcharse, no sin una Guffin.
Ya ni siquiera sabia donde estaba, hacia dias que no habia comido nada y ya habian pasado muchas horas desde que encontre un charquito donde beber algo. No es facil encontrar nada cuando estas perdido y eres ciego. Pero segui andando.
Mi desesperacion tiraba de mi, habia empezado a sentir un olor dulzon en el ambiente, el olor de la muerte, pensaba que estaba delirando de nuevo, pero el olor se hacia cada vez mas presente. Una pequeña chispa prendio en mi agotado corazon, segui el olor, esta vez no me importaba tropezarme y avance impulsado por alguna fuerza desconocida.
Mis manos tocaron el tronco, mi olfato apunto hacia el objetivo, mi mente me regaló mil fantasias y la cogi.
Una rosa del invierno, la reina de las manzanas, me sente apoyado sobre el tronco y empece a comerme lentamente mi alegria. Por fin podia morir en paz.

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Un lugar donde vivir/estar.

junio 20, 2012 at 2:05 am (Uncategorized)

Un lugar donde vivir y estar, mas alla del tiempo y las paredes, de crisis y de modas.

Un lugar pequeño que encierre el universo.

Un largo camino a recorrer sin sherpas pero con amigos.

Que no existan los yoyos y le pueda dar la vuelta a las montañas para jugar a la peonza.

Un lugar sin putas ni princesas, solo compañeras.

Un lugar donde los envases sean transparentes y el marketing no exista.

Un lugar donde vivir/estar.

Un ser.

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