El post número 100

marzo 24, 2013 at 7:08 am (Uncategorized)

Acabo de borrar tres párrafos de basura egocéntrica pues eso no es lo que soy yo, ni muchísimo menos es digno de mi post número cien.

Cinco años y cien post después sigo sin  encontrar mi razón de ser… Muchas cosas han cambiado, quizás ya no me importa encontrarlo. A lo mejor me divierto mas siendo sin razón.

En cualquier caso ahora me conozco mejor y tengo mas recursos y “la patata” sigue palpitando con fuerza.

Quiero un montón a Adriana (un pequeño terremoto al que no conocéis demasiado por este blog) y me he reconciliado con una gran parte de mi pasado. A lo mejor no le importa a nadie, pero que os jodan, es mi blog y mi post número cien y digo lo que me da la gana.

El mundo se va al garete pero Raison d´être seguirá dando caña. Seguiré soñando, seguiré cuestionando, seguiré sintiendo… Pues al fin y al cabo… ¿No es esa nuestra razón de ser?

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La sociedad de la discordia capitulo 2. Un plan alimenta mas que un pan.

diciembre 17, 2012 at 6:27 pm (Uncategorized) (, , , , )

El capitan Corcuera se sentia como nuevo despues de la siesta, Derribo estaba interrogando a los dos prisioneros aunque los dos sabian que acabarian por dejarles marchar.

El yonki Tron parloteaba sin cesar, Pololo se veia abatido y tenia la vista fija en el extraño libro que Derribo habia puesto encima de la mesa.

Derribo seguia sin entender nada de lo que habia pasado, pero finalmente llego Corcuera y les dejo marcharse, sin embargo antes de irse Pololo pidio llevarse el libro. Derribo se nego y casi a empujones sacaron a Pololo de la comisaria.

El capitan llamo a Derribo a su despacho y le mando traer el libro, una vez la puerta estuvo cerrada Corcuera se acomodo en su silla y comenzo a leer en voz alta: -Nada de lo que leas es verdad, incluido este libro, sobre todo esta parte.

Derribo comenzo a partirse de risa de nuevo, era tan contagioso que incluso el serio Corcuera acabo desternillandose por el suelo. Se dieron unos segundos para recuperarse y Corcuera recupero la compostura. -¿Como te sientes?.

Una sombra de confusion asomo el sonriente rostro de Derribo. -De puta madre. No se. Corcuera asintio con la cabeza.

-Este libro es poderoso, hacia años que no me reia asi, desde lo de…

Derribo se levanto de la silla y le corto. -No siga jefe, no soy tan tonto como parezco.

Corcuera le hizo salir de su despacho y se sirvio un vaso de whisky, “Principia Discordia”. Ese libro era poderoso, podia sentirlo. Volvio a llamar a Derribo. -Venga chico, te invito a cenar.

Cogieron el coche de la patrulla para ir al centro, de camino se cruzaron con el yonki Tron, de alguna manera se las habia apañado para conseguir una guitarra con dos cuerdas y cantaba: “Tengo marihuana pero no tengo papel, que se le va a hacer, que se le va a hacer.

Era viernes, asi que cenaron perritos calientes. Mientras tanto Pololo solo podia pensar en ese libro rojo y verde, habia pasado horas leyendo y no habia encontrado la mas minima referencia al Principia Discordia. Penso en que tendria que robar el libro de la comisaria y su mente se puso a ello. Llevaba horas sin probar bocado y el estomago le rugia, pero cuando finalmente Pololo se metio en la cama ni se le paso por la cabeza pensar en comida, al fin y al cabo un plan alimenta mas que un pan.

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Algunas cosas que decirte.

octubre 27, 2012 at 11:21 pm (Uncategorized)

Te quiero. Eres molestosa y divertida. Me gustas. Odias a los cisnes por abusones. Aflojas mi tripa y asoma la risa. Te da vergüenza que te mire.  Persigues ardillas. Me escuchas.

Nos llega la distancia y me acusas, me encierro y te enfadas. El frio nos hace tiritar y el sueño nos llama. Antes de que se cierre el circulo te digo: Te quiero. Eres molestosa y divertida…

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Sursum Corda. La sociedad de la discordia. Capitulo 1

octubre 18, 2012 at 2:28 am (Uncategorized) (, , , , , , )

A finales del año 2012 los illuminati comenzaron su gran guerra, los intentos de resistencia fueron inutiles y el mundo cayo bajo el yugo de su nuevo orden mundial. A efectos practicos tampoco cambio mucho la cosa, la sociedad no tardo mucho en renunciar a conceptos abstractos a cambio del nuevo Gran Orden. La inmensa mayoria seguia comiendo hamburguesas y atiborrandose de cultura de baratillo. A estas alturas de la partida ya casi no quedaba ni quien notase el cambio, habia grupos de resistencia si, una parodia controlada, una diversion mas del sistema.

Las redes sociales y los nuevos sistemas de control social ofrecian millones de datos que cada dia eran observados, analizados y actualizados. El Gran Orden demandaba informacion y la gente se afanaba gustosa en ofrecersela. Los videojuegos pasaron a absorver la mayor parte de la industria del entretenimiento, programas inteligentes que evolucionaban al gusto del cliente, ofreciendo nuevos datos a la gran maquina. Todo por el orden.

En una sociedad en la que todo estaba ordenado y planificado algo importante tenia que pasar por casualidad. Asi fue como comenzo la sociedad de la discordia. Pololo coleccionaba libros antiguos, buscaba, etiquetaba y digitalizaba casi de manera obsesiva, la patrulla de comportamiento le habia rondado alguna vez pero al fin y al cabo cumplia una gran labor de informacion y le dejaban marcharse en paz.

Fue una casualidad que Pololo perdiera el ultimo tren y tuviera que volver andando, fue una casualidad que el yonki Tron se hubiera quedado sin papel para su marihuana y decidiera rebuscar en la basura y desde luego fue una casualidad que una patrulla de comportamiento pasara justo cuando Pololo le pegaba un puñetazo en la nariz al yonki Tron que liaba su cigarrillo de la risa en una pagina arrancada de un viejo libro.

Pero mas casualidad fue que uno de los patrulleros supiese leer y que de camino hacia la central para matar el tiempo le diera por fijarse en ese viejo libro. En grandes letras verdes sobre una portada roja el titulo: Principia Discordia.

El coche era un gallinero, Pololo y el yonki Tron gritaban y el otro guardia intentaba calmarlos, el coche seguia conduciendo automaticamente y se estaba planteando seriamente soltar el gas y echarse una siesta hasta que llegaran, pero pronto las risotadas de su compañero sobrepasaron todos los gritos.

Lloraba de la risa. -Tienes que leer esto. Le dijo a su compañero. Este leyo en voz alta lo siguiente: “Un Discordiano, durante la época de su Primera Iluminación, tiene que salir solo y comer alegremente un perrito caliente los viernes.”

Ya habia tenido suficiente, le echo una de sus miraditas al compañero que seguia partiendose de risa y apreto el boton del gas.

 

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El sofa de Emilio.

julio 30, 2012 at 6:47 pm (Uncategorized) (, , , , , )

Emilio Garcia Perez era una persona normal, pobre pero honrado. Como el solia decir.

Cada mañana se levantaba con el ruido de un triste despertador electrico, desayunaba unas tostadas sin nada y cafe aguado con un montoncito de azucar. Todos los obreros de la fabrica vivian en el mismo pequeño barrio a las afueras, asi que Emilio se levantaba cinco minutos antes que todos los demas y su pequeño utilitario gris siempre era el primero en aparecer por la factoria.

Cumplia sus horarios con religiosidad pero nunca hacia mas de lo que se le pedia, almorzaba siempre con sus compañeros y amenizaba las tardes sin faena componiendo poemas sobre los objetos de su alrededor. Estaba especialmente orgulloso de su “Oda a una grapadora”.

Emilio Garcia Perez era una persona normal, hasta que decidio comprarse un sofa.

Habia pasado todo el dia de guardia, era puente y apenas habia actividad en la fabrica. Estaba tan aburrido que habia convertido una caja de 100 clips en una larga cadena que se esparcia por toda la mesa. En cuanto termino su jornada  decidio por un impulso desviarse de su ruta habitual y se dirigio al centro de la ciudad.

Visito todas las tiendas de diseño y finalmente tras dejarse un año de sueldo volvio a casa con su sofa.

Los transportistas preguntaron dos veces si la direccion era correcta. Los vecinos preguntaron dos veces si no se habrian equivocado. Pero las gruas pronto subieron el gigante y hermoso sofa a la pequeña sala de estar de Emilio.

Ocupaba media habitacion, casi era una suerte que no tuvieran television porque habrian podido cambiar de canal con la nariz. Emilio estaba pletorico de contento, su mujer no tanto. Candida se sento sobre el sofa y acaricio uno de los pequeños cojines, era mas suave que su mejor vestido. Unas arrugas de preocupacion empezaron a llenar su frente.

Todo el barrio sin excepcion paso aquel fin de semana por el piso de Emilio, trajeron dulces y halagos y se fueron con admiracion y envidias. La noche del domingo y con las ventanas bien abiertas Candida y Emilio se dispusieron a estrenar el mueble de una vez, aunque pusieron mas empeño en no manchar el sofa que en amarse y la cosa quedo en un pequeño homenaje.

Desde que Emilio tenia su nuevo sofa ser el primero en llegar a la oficina se habia convertido en algo mas importante. Adelanto 2 minutos mas el despertador y decidio prescindir de una de las dos tostadas para ahorrar mas tiempo. Llegaba cada mañana sacando pecho, aunque solo estuviera el guardia de seguridad para recibirle.

Sus compañeros empezaron a tratarle con respeto, pero mantenian una distancia que cada dia se hacia mas grande. Pronto Emilio empezo a comer solo y no paso mucho mas tiempo hasta que llego el ascenso. “Capataz” se dijo Emilio poniendo los pies sobre la mesa. Llamo a Candida para contarselo y quedaron en que lo celebrarian en el nuevo restaurante frances que acaban de abrir en el centro de la ciudad. Ahora que era el jefe, Emilio decidio irse a casa y echarse a dormir la siesta en su sofa.

Acurrucado entre encajes de diseño Emilio soñó que ya no era una persona normal.

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Leyenda urbana.

julio 21, 2012 at 11:46 pm (Uncategorized) (, , , , , )

Tao dijo: Encontraras las respuestas que no has pedido, pero no leyendo ni pensando, sino encerrado en una habitacion a oscuras.

Un pequeño pitido me aviso de que se habia desconectado, eran ya las tres y pico de la madrugada y estaba harto de pensar, ademas las ultimas palabras del bicho raro ese del chat me estaban rayando, soy un ser intrinsecamente cerebral y me cuestiono todo millones de veces, quizas por eso aprendi bien pronto a tomar las decisiones importantes con las tripas y el corazon. Por muy friki que fuera el tio habia dado en el clavo.

Me prepare el mejor somnifero de la naturaleza, un vaso de leche con galletas que devore como aquel monstruo azul tan majete, y con ese pensamiento se me cerraron los ojos.

Podria decir que soñe, pero la verdad es que eso fue mas bien como despertarse, se me abrieron unos parpados por dentro de los de verdad. Flotaba y soñaba. Saltaba en la luz, ya no dormia entre sombras, mi pequeña leonera y la acurrucada carcasa que me  habia pertenecido habian quedado muy atras. Ahora volaba.

Tan pronto como vino y sin pedir permiso para marcharse todo desaparecio. Abri los ojos en un nuevo mundo. El cuarto seguia tan desordenado como siempre, la pantalla del ordenador aun seguia encendida, mire el reloj y solo habian pasado cinco minutos.

Ni siquiera eran las cuatro de la madrugada y me sentia descansado como si hubiera dormido horas, incluso dias. Apenas recordaba ya aquello que unos minutos antes senti que no podria olvidar nunca, asi que sin perder ni un solo segundo mas me puse a escribir.

Tao dijo:

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Jovenes.

julio 10, 2012 at 6:08 pm (Uncategorized) (, , , , )

Los del escondite y el super Mario, los del analogico y el digital. Los de Goku y la Play Station. Los de la generacion Simpson.

Nos quitasteis el futuro y convertimos el presente en una fiesta. Ajenos a todo y sin un euro en el bolsillo gastamos nuestro tiempo en divertirnos.

Nos convertisteis en desheredados pero lo tuvimos todo. Ordenadores y calimotxo. Vimos, leimos, escuchamos y compartimos y aunque algunos intentaron impedirlo siempre supimos que ese era el camino.

Os olvidasteis de nosotros. No importa. Somos poderosos soñadores esperando a que termine vuestro juego, para volver a empezar de nuevo.

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Madre (parte 3)

junio 29, 2012 at 11:56 am (Uncategorized)

Miles de personas seguían llegando a Calcuta cada dia. Virlomi estaba angustiada, conocía a Han pero aun asi, era Chino. Virlomi no olvidaba lo que había sucedido en Tailandia.
Su pueblo la necesitaba, estaban mas que enfadados, pero no tenían armas ni mucho menos el entrenamiento necesario para sobrevivir. La guerra no era una alternativa.
El ruido de helicoptero le sobresaltó, los indios no tenían helicopteros. El ejercito chino habia tomado el control aereo.
Cuarenta soldados de elite escoltaban a Han, pero el sabía perfectamente que si empezaban a disparar no saldrían vivos de alli. La tienda de Virlomi se encontraba en el centro de un campamento de cientos de miles de fieles enfervorizados.
Virlomi le vió llegar entre robustos soldados chinos, el uniforme le sentaba bien. Le hubiera parecido mas guapo que nunca si no fuera por su mirada. Tenía miedo.
Nunca había visto a Han con miedo, eso le asustó mas que nada. Intentando reponerse saludo con sorna. Hot Soup.
Han Tzu arrugó la nariz, odiaba ese mote, odiaba lo que habia venido a hacer pero sobre todo, tenia miedo de que ella pudiera rechazarlo.
Virlomi era lista y amaba demasiado a su pueblo, asi que con mas gusto de lo que quiso admitir aceptó sin pestañear. Han seguia ante ella arrodillado y sujetando el anillo.
Se fundieron en un gran beso entre el atronador bramor de la multitud. La madre India y el padre Chino se unía. La mitad de los seres humanos de la tierra en manos de una pareja de adolescentes.
Peter Wiggin seguia el noticiario desde Brazilia, el gran imperio asiatico se levantaba. Pero no temía, sabía que no podía estar en mejores manos.

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La Diosa (parte 2)

junio 29, 2012 at 11:55 am (Uncategorized) (, , , , )

Virlomi continuo su viaje hacia Calcuta envuelta en sus pensamientos, tras su entrenamiento en la escuela de batalla no había pensado volver a casa, ahora China había invadido a la India y eso lo habia cambiado todo.
La nostalgia la invadió al pensar sobre el comandante Han, no hacia mucho habían sido compañeros y algo más y ahora dirigía a 600 millones de soldados chinos que ocupaban India, pero lo peor de todo era que su pueblo permanecía durmiente. Virlomi caminaba para despertarlos.
Cuando Virlomi llego al siguiente pueblo a repetir por enesima vez su ritual se sorprendió, esta vez un monton de piedras bastante considerable tomaba el centro del camino.
Unas niñas pequeñas se acercaron a tirar unos guijarros y Virlomi les pregunto. -Es la muralla de la India. Dijeron con rotundidad, malinterpretando la expresion de Virlomi continuaron. -¿No lo conocias? Nos lo enseño la Diosa, ahora lo hacen en todos los pueblos. Virlomi sintió como algo bullía por sus entrañas. Su gente empezaba a despertar.
Al principio nadie pareció entender su importancia, pero pronto los montones de piedras empezaron a crecer por todo el país. Crecieron tanto que los camiones chinos empezaron a tener problemas. Asi que Han Tzu ordenó. Y la fuerza del imperio chino derribó de un plumazo la gran muralla India.
A la mañana siguiente, se levantaba desafiante una muralla el doble de grande. Han hervía de furia, no paraban de llegar noticias, los caminos seguían bloqueados y lidiar con 600 millones de soldados sin suministros se estaba empezando a convertir en un problema. De repente sintió todo el peso del imperio del cielo en sus hombros. Al fin y al cabo, solo era un chico de 15 años.
Pero Han Tzu no era solo un chico, era el general de la mayor invasión conocida por el hombre y no podia dejar que su telón de bambu se tambaleara. Tomo su decisión con crudeza. -¡Que derriben la muralla y ejecuten a cualquiera que ose coger una sola piedra!.
No tuvo mucho que esperar para conocer la consecuencia, la India se levantó. Han había conquistado India sin apenas haber pegado un solo tiro, los indios habían demostrado ser un pueblo pacifico y sumiso pero ahora rugían con una rabía que nunca antes habían conocido.
No paraban de llegar mensajes, la inteligencia china informaba sobre una concentración multitudinaria en Calcuta como nunca se había visto, tambien llegaron mensajes sobre ella. La Diosa de la India la llamaban. Han Tzu se estremeció.
Cuando los satelites lo comprobaron Han sintío que ya era demasiado tarde. Esa chiquilla de ojos brillantes. Sintio una punzada en el pecho. Virlomi. Han repasó la situación, 600 millones de soldados aislados y sin suministros. 2000 millones de indios desarmados y Virlomi. Va a ser un baño de sangre.

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Una huerfana (Parte 1)

junio 27, 2012 at 11:50 pm (Uncategorized)

La niña llegó cuando los campesinos ya estaban recogiendo, estaba delgada y tenia los ojos oscuros y brillantes. Nadie le prestó demasiada atención cuando dejo una pequeña piedra en el centro del camino.
Virlomi, pues asi se llamaba la chica, continuo el camino y se dirigio hacia la pequeña plaza, suspiró con alivio tras comprobar que los soldados chinos no habian llegado hasta alli.
Con una voz dulce pero firme pidio trabajo a cambio de un poco de comida y un sitio donde dormir, las cosas no estaban demasiado bien desde la invasión, pero al fin y al cabo eran indios y supieron comportarse con la joven huerfana.
Durante los dias siguientes, Virlomi ayudo en el pueblo en lo que pudo y se gano la confianza y el cariño de sus habitantes. Un dia, tras volver de coger agua en la fuente una joven curiosa le pregunto, pues se habia fijado que cada vez que pasaban por el camino a la fuente Virlomi dejaba una piedra en el camino. Virlomi sonrió. -Es la muralla de la India, lo he visto hacer en otros pueblos.
Al dia siguiente Virlomi hizo su macuto y se despidio de los aldeanos pues sabía que los tiempos eran duros y no queria abusar de su hospitalidad.
Miró sus zapatos desgastados y suspiró, tenía mucho camino por recorrer hasta el proximo pueblo. Mientras se alejaba se cruzó con unas lavanderas que volvían de la fuente. Las vió dejar unos guijarros en el camino y se giró para despedirse con una gran sonrisa.
Horas después Virlomi llego a la siguiente aldea, estaba anocheciendo. Nadie le vio dejar la pequeña roca en la calzada.

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